La importancia de la pisada y de la biomecánica relacionada con dolores articulares

¿SABÍAS QUÉ?
Por Equipo Farmalastic
Dolor en la planta del pie, en el antepié, en las rodillas, en la espalda… a veces, sin ninguna causa aparente (una caída, una lesión deportiva o un traumatismo), puede que sintamos dolor articular en distintas partes del cuerpo. ¿A qué pueden deberse estas molestias, entonces? Sabemos que los pies planos o cavos pueden generar algunos síntomas y que, a menudo, necesitan tratarse con plantillas, pero ¿conocemos qué significa ser pronador o supinador y qué efectos provoca en el organismo?, ¿qué es el estudio de la pisada y por qué es tan importante en podología? En este artículo te contaremos qué tipos de pisadas existen al andar, qué consecuencias tienen para el aparato locomotor y cómo corregirlas.  

Tipos de pisadas al caminar 

No todos caminamos igual. Basta con observar la posición de varias partes del cuerpo (principalmente, del pie, pero también de las rodillas o las caderas) mientras andamos o qué parte de la suela de los zapatos está más desgastada y veremos que cada uno lo hace de una manera. En función de dónde apoyamos el peso del cuerpo (zona externa, zona interna o zona neutra del pie), podemos establecer tres tipos de pisadas, tal como muestra la ilustración: 

  • pisada neutra: apoyo del peso en la zona central; se relaciona con un arco plantar normal, ni demasiado bajo ni demasiado alto. El peso se distribuye uniformemente entre la parte interna y externa del pie, así como en la parte central. El desgaste de la suela del zapato es homogéneo, sin localizarse en un área concreta 
  • pisada pronadora: apoyo del peso en la zona interna; se relaciona con los pies planos. El tobillo se inclina hacia dentro, hecho que comporta un mayor riesgo de torceduras y esguinces en el pie, el tobillo y la rodilla. La parte más desgastada de la suela se observa en la parte interna. Si la pronación es muy acentuada hablamos de sobrepronación  

torceduras 

  • pisada supina o supinadora: apoyo del peso en la zona central externa; se relaciona con los pies cavos. Es el caso opuesto a la pisada pronadora, ya que el apoyo del pie se localiza en la parte externa, especialmente en el talón y el lateral del pie. Si la pronación es muy acentuada hablamos de sobresupinación 
pisada

Problemas derivados de una mala pisada

A no ser que tengamos una pisada neutra, caminar apoyando el peso del cuerpo en el interior o el exterior del pie muy frecuentemente conlleva la aparición de algunos problemas, tanto podales como articulares y de columna. Seguidamente, los repasaremos:

Patologías podales:

  • pies planos / cavos: los pies planos son aquellos con un arco plantar inferior al considerado normal y se asocian a la pronación del pie, ya que este no tiene suficiente altura y tiende a doblarse hacia el interior. En consecuencia, suelen aparecer varios síntomas, como dolor en el pie (especialmente en el talón) y en el tobillo, molestias en la musculatura de la zona interna de la pierna y de la rodilla, así como en la zona posterior (gemelo y pantorrilla). Los pies planos también pueden conllevar dolor en el dorso del pie, inestabilidad en pies y tobillos (lo que se traduce en un mayor riesgo de esguinces y   torceduras), cansancio y pesadez de piernas, tensión articular por la posición que adoptan las rodillas en colocarse hacia dentro (genu valgo o rodillas en X) y torpeza o dificultad a la hora de caminar. Los pies cavos son el caso opuesto, ya que son pies cuyo arco plantar es superior al normal. Este «puente» excesivo comporta una serie de síntomas, como dolor en el antepié, aparición de durezas plantares, molestias en la musculatura plantar, el dorso y los dedos de los pies, helomas (callos) en la zona superior de los huesos metatarsianos, dedos en garra (flexionados hacia dentro), dolor en las piernas, rodillas, caderas y/o espalda e inestabilidad en pies y tobillos con el consiguiente riesgo de lesión, entre otros síntomas
  • fascitis plantar y espolón calcáneo: muy comunes  entre los pronadores, son dos dolencias que suelen confundirse, pero que son distintas. La fascitis plantar es la inflamación de la fascia plantar (banda fibrosa de tejido elástico que une los huesos metatarsianos con el hueso calcáneo (en el talón)) debido a una sobrecarga o estiramiento excesivo. Las personas pronadoras o con un   pie cavo tienen más probabilidades de desarrollar esta dolencia podal porque sobrecargan la fascia. Por otro lado, el espolón calcáneo es el resultado de la cronificación de la fascitis plantar. Esta patología consiste en una protuberancia del   hueso calcáneo hacia el interior del pie que provoca dolor punzante y dificulta el apoyo normal del talón
  • juanete o hallux valgus: deformación en la curvatura natural del primer dedo del pie (el dedo gordo), causada por varios motivos, entre los cuales la morfología del pie y la pronación. Suele producir numerosos síntomas, como dolor y enrojecimiento, entre otros, y puede presentarse en varios estadios, según el grado de movilidad del primer dedo y la severidad de la dolencia 
  • metatarsalgia: las consecuencias de una mala pisada también pueden comportar problemas en el antepié, ocasionando esta afección tan corriente. Las personas con pies cavos tienen más posibilidades de sufrir metatarsalgia, ya que el antepié soporta una presión excesiva por la inclinación del pie. En consecuencia, la almohadilla plantar se desgasta y va disminuyendo de tamaño, provocando molestias y dolor  
  • Neuroma de Morton: afección dolorosa que afecta al metatarso, más concretamente al espacio situado entre el tercer y cuarto dedo del pie. Consiste en el engrosamiento del tejido alrededor de los dedos de los pies, causando un dolor agudo y lacerante en la parte delantera de la planta del pie

Patologías articulares:

  • gonartrosis artrosis y dolor de rodilla: ya hemos comentado anteriormente que una de las consecuencias del pie pronador es la inclinación del pie, el tobillo, la rodilla y la pierna hacia el interior, hecho que causa una sobrecarga de estas estructuras y favorece el deterioro del cartílago articular de la rodilla (gonartrosis) o dolor difuso en esta articulación
  • coxartrosis: desgaste de la articulación de la cadera como resultado del uso, del envejecimiento, de traumatismos, de fracturas, de anomalías anatómicas, etc.
  • condropatía rotuliana: es una de las patologías de rodilla más frecuentes, consistente en   la lesión del cartílago articular de la rótula o patela, que causa dolor en la parte anterior de la rodilla y al subir y bajar escaleras, por citar algunos síntomas. Entre las causas de esta dolencia es importante mencionar los desequilibrios en el pie o una pisada incorrecta, ya que pueden provocar una mala posición de la tibia que aumente el roce entre la rótula y el fémur. En consecuencia, podríamos decir que el dolor de rodilla por pisar mal es muy común pudiéndose, incluso, extender a las caderas y a la espalda
  • tendinitis rotuliana: es otra de las dolencias de rodillas más habituales. Consiste en la inflamación del tendón que une la rótula con la tibia y/o vaina (estructura que envuelve el tendón). Como en otras patologías, un mal apoyo del pie o una mala pisada pueden comportar su aparición, además de otras múltiples causas
  • periostitis tibial: inflamación aguda del periostio, que es la membrana que recubre los huesos (en este caso, la tibia) para nutrirlos y regenerarlos. Esta afección causa dolor en la zona tibial y entre las varias causas que la originan debemos destacar los pies planos o un arco plantar alto (pies cavos)
  • genu varu/valgo: las deformaciones anatómicas (como el genu vago o rodillas en X o el genu varo o piernas arqueadas) son factores agravantes para desarrollar gonartrosis, dolor de rodilla y molestias en la espalda, ya que las diversas estructuras del cuerpo están desalineadas y sobrecargadas debido a la mala posición de los pies
  • dolor de cadera (trocanteritis o bursitits trocantérea): los problemas derivados de una mala pisada también pueden provocar inflamación de las bursas que recubren el trocánter. Este es una protuberancia ósea situada en la parte superior y lateral del fémur, mientras que las bursas son bolsas de líquido sinovial que hay en varias partes del cuerpo y que actúan como almohadilla para evitar el rozamiento entre las inserciones de los tendones y las prominencias óseas. La trocanteritis se debe a varias causas y entre los factores de riesgo para desarrollarla cabe destacar la pronación excesiva o una biomecánica pobre del pie (tendencia al pie plano)  

Patologías de columna:

  • escoliosis: desviación lateral, hacia la izquierda o hacia la derecha de la columna vertebral, que origina varios síntomas, como dolor de espalda, contracturas musculares y desviación de hombros, espalda y cadera. Es frecuente en personas pronadoras
  • lumbalgias: el dolor lumbar por una mala pisada es también habitual, ya que si somos pronadores o supinadores no tendremos una postura corporal correcta y estaremos sobrecargando la espalda
  • ciática: pinzamiento del nervio ciático, que origina un dolor que se ramifica desde la parte baja del dorso a través de las caderas y los glúteos y se extiende hacia cada pierna; suele ser unilateral, es decir, que solo afecta a un lado del cuerpo. En ocasiones se confunde con el síndrome del piramidal o falsa ciática, muy vinculada a una mala pisada
  • dolores de espalda y sobrecargas musculares: como los músculos trabajan en cadenas musculares de los pies a la cabeza y viceversa, una mala función del pie tiene repercusiones en otras partes del cuerpo, provocando, con mucha frecuencia, dolor de espalda y sobrecargas en varios grupos musculares, tanto de las extremidades inferiores como superiores.

Estudio de pisada y plantillas

La mejor manera de conocer si somos pronadores, supinadores o caminamos de forma neutra es haciendo un estudio biomecánico de la pisada. Con este nombre se conoce al conjunto de pruebas diagnósticas llevadas a cabo en un centro podológico especializado con tecnología avanzada para conocer y prevenir posibles dolencias y lesiones del pie, así como su relación con otras estructuras óseas como la rodilla, la cadera o la columna vertebral. Además de prevenir la aparición de patologías podales, el estudio biomecánico de la pisada permite evitar o tratar lesiones musculares y osteoarticulares en otras partes del cuerpo.

¿Y cómo se hace este estudio, exactamente? Tras hacer la anamnesis (historia clínica) y explorar al paciente, este se coloca en una plataforma de presiones sin moverse para analizar el apoyo de cada pie, el equilibrio corporal y el centro de gravedad. Este estudio estático se complementa con otro dinámico en que el paciente camina sobre la misma plataforma; de esta forma, se registran las presiones de uno y otro pie y cómo se desplaza el centro de gravedad en movimiento.

Si los resultados de ambos estudios, la exploración médica inicial y la anamnesis muestran que existen alteraciones de la pisada, el podólogo determinará cuál es el tratamiento para corregirlas. En muchos casos se recomienda el uso de plantillas personalizadas así como reeducación postural, estiramientos y ejercicios. De este modo, si apoyamos el pie excesivamente hacia el interior o el exterior y esto nos genera ciertos problemas, podremos mejorarlos usando plantillas diseñadas específicamente para corregir la pisada pronadora y supinadora. En caso de pasar muchas horas de pie en una posición estática durante nuestra jornada laboral y sentir pesadez y dolor de pies y piernas, podremos aliviar los síntomas usando plantillas creadas para exposiciones prolongadas de pie y al final del día nos sentiremos más descansados y con la musculatura más relajada.

 

Fuentes:

Cirugía ortopédica y traumatología deportiva Juan Arnal. Qué es la trocanteritis. Recuperado de https://traumatologomadrid.es/trocanteritis/

Clínica Lafuente Arcos. Dolor de espalda relacionado con la mala pisada. Recuperado de https://www.clinicalafuente.es/dolor-espalda-relacionado-la-mala-pisada/

Epitact. Gonartrosis: causas y factores agravantes. Recuperado de https://epitact.es/dolor-rodilla/gonartrosis-artrosis-rodilla/gonartrosis-causas-factores-agravantes

Información y estudios internos de Farmalastic

Mayo Clinic. Neuroma de Morton. Recuperado de https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/mortons-neuroma/symptoms-causes/syc-20351935

Podoactiva. Estudio biomecánico de la pisada. Recuperado de https://www.podoactiva.com/estudios-biomecanicos

Imágenes:

Columna Activa. Dolor lumbar a causa de la pisada. Recuperadas de https://columnaactiva.com/publicacion/509-dolor-lumbar-a-causa-de-la-pisada



*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.


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