Aunque los cambios de humor, los sofocos, el insomnio y la ansiedad son algunos de los síntomas más frecuentes de la menopausia, existen otros efectos menos visibles que también pueden afectar al día a día de algunas mujeres.
Nos referimos al dolor articular, que provoca molestias y rigidez en las articulaciones y puede dificultar algunos movimientos. En este artículo examinaremos las causas del dolor en las articulaciones en la menopausia, cuáles son las zonas más afectadas y cómo aliviar las molestias que ocasiona.
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¿La menopausia provoca dolor en las articulaciones?
Los dolores articulares, la artritis y la artrosis son frecuentes durante la menopausia y afectan aproximadamente al 50-60 % de las mujeres, según diversos estudios médicos. Estas molestias pueden aparecer en distintas zonas del cuerpo —especialmente en brazos, caderas, rodillas y manos— y ser más o menos intensas, pudiendo llegar en algunos casos a limitar la movilidad.
¿Por qué aparece el dolor articular en la menopausia?
Para comprender la relación entre dolores articulares y menopausia debemos entender antes el papel crucial que juegan los estrógenos en el cuerpo de la mujer y qué sucede cuando disminuyen en esta etapa de su vida. Junto con la progesterona, los estrógenos son hormonas sexuales básicas para que el cuerpo femenino funcione correctamente, ya que coordinan funciones reproductivas, metabólicas y estructurales. Con la llegada de la menopausia, los ovarios dejan de producir estrógenos y sus niveles bajan considerablemente, hecho que tiene un impacto en múltiples sistemas del cuerpo, no solo en el reproductivo.
Consecuencias físicas y psicológicas de la menopausia
Los cambios hormonales (y, más concretamente, el descenso de estrógenos) comporta importantes cambios físicos y emocionales en la mujer. Entre las consecuencias físicas de la menopausia destacan las alteraciones del ciclo menstrual, los sofocos, la osteoporosis ─pérdida de masa ósea─, la retención de líquidos y el aumento de peso. También son comunes el dolor en las articulaciones y el cansancio, las afectaciones en la circulación sanguínea, y el dolor y el hormigueo en las piernas, entre otros. Los cambios psicológicos o emocionales que también experimentan muchas mujeres incluyen cambios de humor, ansiedad, irritabilidad, tristeza, disminución de la libido y falta de concentración.
Si nos centramos en las consecuencias que afectan al aparato locomotor debemos citar el síndrome musculoesquelético de la menopausia, que es el término médico que describe el conjunto de síntomas que tienen impacto en músculos, huesos y articulaciones durante esta etapa y después de ella.
Zonas más afectadas por el dolor articular y óseo en la menopausia
Como acabamos de comentar, el descenso de estrógenos tiene repercusiones en el sistema músculoesquelético y puede causar varias afecciones osteoarticulares. Examinémoslas:
- Osteoporosis: disminución de la densidad ósea, hecho que provoca descalcificación y fragilidad en los huesos. Esto puede traducirse en un mayor riesgo de ruptura y de lesiones.
- Artrosis: también llamada osteoartritis , la artrosis es una enfermedad degenerativa caracterizada por el desgaste progresivo del cartílago articular. Como consecuencia, los huesos pierden parte de la estructura que los recubre y pueden rozar entre sí al moverse, lo que provoca dolor, inflamación y rigidez articular, entre otros síntomas. La gonartrosis o dolor de rodillas en la menopausia es uno de los más frecuentes, junto con las molestias en la columna (sobre todo, en la zona lumbar y cervical). La menopausia y la trocanteritis también es habitual (el trocánter es la cabeza del fémur y durante esta etapa puede inflamarse), así como el dolor en manos y dedos. Si la artrosis aparece en el dedo pulgar hablamos entonces de rizartrosis, una patología que en estados avanzados puede dificultar mucho el día a día.
- Inflamación articular: la disminución de estrógenos aumenta la actividad inflamatoria, altera el metabolismo del cartílago y del hueso, y modifica las propiedades de los tejidos conectivos (aquellos que sostienen, unen y protegen otras estructuras del cuerpo). Como resultado, las articulaciones pueden inflamarse y provocar dolor y rigidez.
- Artritis reumatoide: enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunitario ataca los propios tejidos del cuerpo e inflama las articulaciones de forma persistente. Concretamente, la artritis reumatoide produce una inflamación crónica de la membrana sinovial (la “bolsa” que recubre la articulación), hecho que daña rápidamente el cartílago, el hueso, los ligamentos y los tendones y causa dolor, deformidad y dificultad de movimiento.
Cómo aliviar el dolor articular en la menopausia
Los dolores articulares en la menopausia son molestos e interferir seriamente en la realización de actividades cotidianas. Sin embargo, podemos aliviarlos adoptando algunas medidas sencillas, que, a continuación, te explicaremos:
- Cuida la alimentación: la dieta influye en los dolores articulares . Para contrarrestar la pérdida de masa ósea propia de la menopausia es importante fortalecer los huesos tomando alimentos ricos en calcio y vitamina D, así como incorporar alimentos con efecto antiinflamatorio en la dieta. También es recomendable mantener la masa muscular y cuidar el corazón priorizando alimentos frescos y equilibrados y reduciendo los procesados.
- Mantén un estilo de vida activo: evitar el sedentarismo es clave para combatir los dolores articulares. Actividades como caminar, nadar o montar en bicicleta ayudan a mejorar la movilidad y a fortalecer músculos y articulaciones.
- Evita el sobrepeso: mantener un peso adecuado evitará sobrecargar las articulaciones y mejora la movilidad.
- Utiliza órtesis: el uso de rodilleras, tobilleras o muñequeras puede ayudar a aliviar el dolor articular y a mejorar la movilidad de la articulación.

Preguntas frecuentes sobre dolores articulares en la menopausia
Para terminar el artículo, responderemos brevemente algunas de las dudas más comunes sobre la menopausia y los dolores articulares y musculares:
¿Es normal tener dolores articulares en la menopausia?
Sí. El dolor en las articulaciones es frecuente debido a los cambios hormonales de este periodo y, según varios estudios clínicos, alrededor del 50-60 % de las mujeres experimentan dolor o rigidez articular durante la menopausia o después de ella.
¿Cuánto duran los dolores articulares en la menopausia?
La intensidad y la duración de los dolores articulares varían mucho entre mujeres y no existe una duración concreta. Algunas mujeres los experimentan durante poco tiempo y otras pueden tenerlos durante varios años.
¿La menopausia puede causar trocanteritis?
Sí. A menudo, la menopausia y el dolor de caderas están relacionados. El descenso de estrógenos que se produce durante esta etapa puede favorecer la aparición de dolor en la cadera, que puede localizarse en la parte lateral (trocanteritis), en la zona anterior (ingle), en la posterior o presentarse de forma difusa.
¿Qué tomar para el dolor de articulaciones en la menopausia?
Si el dolor es intenso, el médico puede prescribir una pauta de analgésicos o antiinflamatorios para aliviar los síntomas. También puede recomendar el uso de órtesis (dispositivos como muñequeras, rodilleras, tobilleras, etc.) para aliviar las molestias articulares. En cualquier caso, el tratamiento debe adaptarse a cada mujer y a la causa del dolor. Además, los cambios meteorológicos (mal tiempo, variaciones en la presión atmosférica, etc.) también pueden intensificar el dolor articular durante este periodo.
¿El dolor mejora después de la menopausia?
El dolor después de la menopausia es muy variable: mientras algunas mujeres lo experimentan de forma intensa durante varios años, otras mejoran sustancialmente.
En definitiva, entender cómo influye la menopausia en la salud articular permite anticiparse a los síntomas y tomar medidas para aliviarlos. Por ello, si introducimos pequeños cambios en nuestro estilo de vida, como mantenernos activos, cuidar de la dieta y evitar el sobrepeso, podremos cuidar nuestras articulaciones y mantener una buena calidad de vida en esta etapa.
Fuentes:
Información y estudios internos de Farmalastic
*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.
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