¿Problemas en los pies durante el embarazo?

¿SABÍAS QUÉ?
Por Equipo Farmalastic

Los pies suelen ser los grandes olvidados del cuerpo y habitualmente les prestamos poca atención; sin embargo, deberíamos mimarlos y tener mucho cuidado de ellos ya que soportan nuestro peso a lo largo de toda la vida y son claves en el aparato locomotor. Si sufrimos sobrepeso, no solo las articulaciones se resienten, sino también nuestros pies y pueden producirse varias patologías como la metatarsalgia (dolor en el antepié), la fascitis plantar, etc. Durante el embarazo, el aumento de peso corporal es considerable, de modo que es muy habitual que se produzcan afecciones podales. En este artículo repasaremos estas dolencias, así como las posibles soluciones existentes para intentar prevenirlas y aliviar las molestias que provocan.

Causas

Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer sufre numerosos cambios que afectan a los pies, tales como:

  • aumento de peso corporal, especialmente en el segundo y tercer trimestre. En consecuencia, los pies soportan más peso y más tensión
  • dificultad para realizar la higiene y cuidado podales de forma autónoma debido al aumento del volumen abdominal
  • problemas circulatorios, frecuentemente, insuficiencia venosa gestacional (se calcula que el 40% de las mujeres gestantes presentan signos de esta enfermedad vascular). Esta patología es una manifestación temporal de la Insuficiencia Venosa Crónica (IVC), una enfermedad en la cual las válvulas del interior de las venas no funcionan correctamente y dificultan un buen retorno venoso, provocando varios síntomas
  • cambios hormonales, que pueden afectar a la hidratación del cuerpo, incluidos los pies

Patologías podales más comunes durante el embarazo y soluciones 

Las patologías podales más habituales durante el embarazo son cinco: fascitis plantar, hinchazón de pies (edema), uña encarnada u onicocriptosis, sudoración excesiva y mal olor, y sequedad y talones agrietados. A continuación las analizaremos y veremos qué soluciones tenemos a nuestro alcance para mitigar las molestias que provocan.

Fascitis plantar

  • qué es: inflamación de la fascia plantar debido a una sobrecarga o estiramiento en exceso. La fascia es la banda fibrosa de tejido elástico que une los huesos metatarsianos (debajo de los dedos) con el hueso calcáneo (en el talón). A veces puede ir asociada a otra patología podal, el espolón calcáneo, que es una cronificación de la fascitis plantar
  • cuándo se produce: durante todo el embarazo, especialmente durante el primer trimestre si aumentamos rápidamente de peso
  • soluciones: para disminuir la tensión de la planta del pie debido al sobrepesoy a los cambios en la forma de caminar, puedes utilizar taloneras

Hinchazón de pies (edema)

  •  qué es: inflamación o edema de los pies, aunque también es muy frecuente que se hinchen los tobillos y las piernas. Puede deberse a la retención de líquidos (más acusada si permanecemos mucho tiempo en una misma posición o la temperatura es alta) o a la insuficiencia venosa gestacional
  • cuándo se produce: durante todo el embarazo, aunque es más agudo al final del segundo y tercer trimestre, cuando los pies soportan más peso
  • soluciones: realizar duchas con agua fría o baños con agua templada y sal, mantener los pies en alto y realizar ejercicios para favorecer la circulación sanguínea.. En caso de sufrir hinchazón de pies debido a la insuficiencia venosa gestacional, el uso de pantys especiales para embarazadas ayudará a favorecer el buen retorno venoso y mejorar la sensación de pesadez, dolor y edema

Uña encarnada u onicocriptosis

  • qué es: uña que presenta un color oscurecido a causa de un hematomasubungueal (es decir, una acumulación de sangre debajo de la uña). Puede producirse por varios motivos, siendo el más frecuente los microtraumatismos en la parte frontal del pie. Sin embargo, en el caso de las mujeres embarazadas suele estar provocado por la hinchazón del pie que, a su vez, puede causar que la uña se encarne en la piel que la rodea
  • cuándo se produce: durante todo el embarazo, aunque es más acusado al final del segundo y tercer trimestre, cuando los pies soportan más peso
  • soluciones: la pedicura es la mejor manera de combatir la uña encarnada durante el embarazo. Si no puedes cortarte las uñas de forma autónoma, pide ayuda. También puedes utilizar dediles para proteger los dedos de los pies y evitar la formación de rozaduras, callos, ojos de gallo, uñas encarnadas y ampollas

    Sudoración excesiva y mal olor de pies

    • qué es: durante la gestación suele producirse un exceso de sudoración o hiperhidrosis debido a los desequilibrios hormonales propios de este periodo. Estos cambios provocan que el pie no regule correctamente la humedad, haya retención de líquidos y una mala circulación, hecho que también causa un incremento de la temperatura corporal
    • cuándo se produce: durante todo el embarazo
    • soluciones: intentar usar calcetines de calidad que permitan una buena transpiración y de fibras naturales como el algodón, además de un buen calzado

    Sequedad de pies y talones agrietados

    • qué es: de nuevo, los cambios hormonales producidos durante la gestación, pueden provocar que la piel de tu cuerpo se reseque, especialmente en la zona abdominal y en las piernas dando lugar a las antiestéticas estrías, pero también en los pies (sobre todo, en los talones)
    • cuándo se produce: durante todo el embarazo
    • soluciones: para combatir la sequedad podal y los talones agrietados es fundamental hidratarse diariamente

    Recomendaciones generales

    Para combatir estas molestias podales, además de poner en práctica las soluciones que te hemos propuesto, es muy recomendable que sigas los siguientes consejos:

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    • lava y seca muy bien los pies (especialmente, entre los dedos) cada día e hidrátalos realizando masajes. Pide ayuda si no puedes dártelos tú misma
    • realiza duchas de contraste con agua fría y caliente: así estimularás la circulación sanguínea. Los baños con agua templada y sal también son una buena opción y te relajarán. También puedes realizar masajes ascendentes, de tobillo a muslo, con geles fríos de uso apto para embarazadas
    • evita permanecer de pie mucho tiempo (bipedestación) o sentada: estas posiciones favorecen la aparición de la insuficiencia venosa en las piernas. Si no puedes evitar estas posturas, intenta realizar descansos cada hora
    • eleva los pies cuando no camines: esta posición mejorará el riego sanguíneo y disminuirá la retención de líquidos, reduciendo también la hinchazón de pies y tobillos
    • mantente activa: aunque al final del segundo y tercer trimestre de embarazo puede que te sea más complicado moverte, realizar ejercicio moderado de forma regular es la mejor manera de combatir el exceso de peso durante este periodo y de prevenir problemas lumbares y podales. Puedes practicar   natación, yoga y dar pequeños paseos, además de andar, una actividad muy beneficiosa, especialmente para las mujeres embarazadas
    • realiza ejercicios con los pies y los tobillos y ejercicios concretos para mejorar la circulación de las piernas  y no olvides usar medias de compresión terapéutica  para mejorar la circulación venosa
    • atención a la dieta: además de realizar ejercicio regular, otro elemento básico para no coger kilos de más durante el embarazo y evitar el sobrepeso y las posibles patologías podales es la dieta. Controla qué comes e intenta mantener una dieta saludable baja en sal a base de frutas y verduras, proteína animal y vegetal, e hidratarte muy bien. Evita los dulces, los alimentos fritos y los alimentos procesados
    • escoge un calzado y vestuario adecuado: si un buen calzado es siempre fundamental, aún lo es más durante el embarazo. Elige un calzado ancho, que no te comprima el pie, cómodo y con una buena suela que absorba los impactos contra el suelo. Asegúrate de que el tobillo y el pie quedan bien sujetos, que el calzado te proporciona un buen apoyo en el arco plantar (especialmente, si tienes problemas en esta zona del pie) y evita los zapatos de tacón. En cuanto al vestuario, opta por prendas de ropa anchas que no te opriman, sobre todo, en las piernas, tobillos y pies
    • evita exponer las piernas directamente a fuentes de calor y humedad: las altas temperaturas favorecen la vasodilatación (dilatación de los vasos sanguíneos) y, por ende, la hinchazón de piernas, tobillos y pies. No te expongas mucho tiempo al sol ni estés cerca de radiadores o estufas.

     

    Concluyendo, en este artículo hemos repasado las afecciones podales más comunes durante el embarazo: fascitis plantar, hinchazón de pies (edema), uña encarnada u onicocriptosis, sudoración excesiva y mal olor, y sequedad y talones agrietados. Estas dolencias se deben, sobre todo, al aumento de peso del cuerpo, a cambios hormonales y a problemas circulatorios propios del embarazo, entre otros. Para combatirlos, tienes varias soluciones a tu alcance, pero si prestas mucha atención a la dieta, realizas ejercicio moderado de forma regular y cuidas tus piernas y pies diariamente contribuirás a evitar que aparezcan ciertas dolencias podales y podrás aliviar las molestias si ya sufres algunas. De modo que, manos a la obra y a trabajar. ¿La recompensa? Nueve meses sin dolencias podales; pinta bien, ¿no crees?

     

    Fuentes:

    Meneses, Cristina Podoactiva. (06.03.2019) Los pies en el embarazo. Problemas más frecuentes y consejos para su cuidado. https://www.podoactiva.com/es/blog/los-pies-en-el-embarazo-problemas-mas-frecuentes-y-consejos-para-su-cuidado

    *Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o Farmacéutico.