Crioterapia o terapia de frío, ¿funciona?

EJERCICIOS Y CUIDADOS
Por Equipo Farmalastic

Si eres aficionado a los deportes, seguramente hayas visto más de una vez que los tenistas, futbolistas y otros atletas que han sufrido una sobrecarga o lesión se aplican bolsas de hielo a rodillas, piernas u otras zonas del cuerpo para reducir el dolor y proseguir con la actividad física.
¿Pero la crioterapia es realmente efectiva o también tiene contraindicaciones? Lo cierto es que si no se aplica con precaución puede comportar algunos riesgos, pero de hacerlo correctamente, es muy beneficiosa para el organismo dado su efecto analgésico y antiinflamatorio, entre otros. En este artículo te contaremos por qué la crioterapia es una herramienta fundamental para tratar lesiones (especialmente, agudas) y las distintas formas de aplicación que existen, así como cuándo está indicado el frío o el calor y qué precauciones debes tener para aplicarlos de forma adecuada.

¿Qué es la crioterapia y qué beneficios tiene?

También llamada frioterapia, la crioterapia es la aplicación de frío para tratar lesiones agudas, sobrecargas y traumatismos, entre otros. Como la termoterapia (aplicación de calor), se trata de un tratamiento muy antiguo, efectivo y muy sencillo de emplear tanto por terapeutas como pacientes.

La terapia de frío tiene numerosos beneficios para el cuerpo, ya que provoca los siguientes efectos:

  • vasomotor: la crioterapia produce vasoconstricción (es decir, constricción de los vasos sanguíneos). Esto permite que, en caso de lesión con sangrado, podamos detener la hemorragia si aplicamos frío en los diez primeros minutos
  • analgésico: la aplicación de frío permite disminuir la sensación de dolor porque el hielo enfría las raíces nerviosas de las células, que son las encargadas de mandar las señales dolorosas a la médula espinal y al cerebro. Al aplicar frío, las raíces nerviosas conducen más lentamente estos impulsos dolorosos y esto se traduce en menos dolor
  • antiinflamatorio: la frioterapia reduce los procesos inflamatorios, hecho que contribuye a disminuir el dolor
  • neuromotor: el frío reduce el espasmo muscular que siempre se produce entorno a una inflamación, hecho que rompe el binomio espasmo muscular/dolor 
  • metabólico: la crioterapia ralentiza el metabolismo y la muerte isquémica secundaria, concepto médico que seguidamente explicaremos. Cuando nos lesionamos (esguince, rotura, etc.), las células y tejidos circundantes se dañan y se produce una disminución del riego sanguíneo (isquemia), hecho que puede llevar a una muerte celular violenta (necrosis) y a que la lesión se expanda. Si aplicamos hielo en seguida, podemos evitar que ciertas células cercanas a la zona dañada se necrosen (mueran) del todo a pesar de tener isquemia y sobrevivan a la lesión, limitando así la área afectada

Formas de aplicación del frío

Existen varias formas de aplicar la crioterapia que a continuación examinaremos:

  • uso directo de hielo (criomasaje): si bien la aplicación directa del hielo está casi siempre desaconsejada por el riesgo de quemadura que comporta, en ciertos casos, como en las lesiones de pequeñas dimensiones (traumatismos, lesiones ligamentosas, etc.) y superficiales podemos aplicarnos un cubito de hielo de forma directa moviéndolo constantemente; con este masaje drenante, reduciremos el dolor y la hinchazón y estimularemos la correcta circulación sanguínea y linfática. Debemos aplicar el cubito de hielo entre 5 y 15 minutos como máximo y agarrarlo con un trapo o pañuelo para no quemarnos la piel
  • bolsa de hielo: indicado en caso de zonas más amplias. Dentro de la bolsa podemos poner hielo picado o agua con alcohol (en una proporción de dos partes de agua por cada una de alcohol), que deberemos aplicar entre 15 y 30 minutos. Si no tenemos bolsas de gel para congelar, podemos usar guisantes como bolsa de gel frío, ya que se adaptan muy bien al cuerpo
  • baño de agua con hielos: útil en caso de lesiones de manos y pies. Hay que introducir la extremidad en un barreño con agua entre 2 y 10 grados durante 5 – 15 minutos. Es una forma de enfriar la extremidad muy rápida y beneficiosa, pero también bastante dolorosa ya que el frío es muy intenso; para habituarnos al agua helada y conseguir anestesiar la zona, se recomienda hacer baños cortos (de 1 minuto aprox.) para ir alargándolos progresivamente. Una vez que hayamos conseguido superar las molestias que provoca inicialmente el frío intenso, observaremos que sentimos menos dolor en la zona lesionada
  • packs de frío o calor: como la bolsa de hielo, estos packs están indicados para reducir la inflamación y el dolor en caso de zonas amplias. Deben aplicarse entre 10 y 20 minutos como máximo
  • método RICE: en caso de fracturas, dolor muscular o inflamación, podemos seguir el método RICE, que consiste en hacer Reposo (Rest), aplicar Hielo (Ice), comprimir la zona (Compression) y elevarla (Elevation)

Riesgos de la crioterapia

La crioterapia siempre debe aplicarse con precaución. Si, por el contrario, el hielo no se aplica correctamente envuelto en un paño o pañuelo, puede comportar los siguientes problemas:

  • quemaduras: el contacto directo y prolongado del hielo con la piel puede provocar abrasarla
  • inhibición muscular: la acción del hielo durante un largo periodo de tiempo comporta la sedación de los receptores musculares del tono, es decir, que la musculatura se adormezca. Esto puede ser peligroso si después de aplicar crioterapia queremos hacer ejercicios o movilizaciones ya que la musculatura podría no responder adecuadamente y podríamos lesionarnos
  • riesgos cardiovasculares: si sufrimos dolencias cardiacas, la enfermedad arterial periférica u otros problemas cardiovasculares, debemos ir con mucho cuidado ya que el riesgo de quemaduras será mayor

¿Cuándo aplicar frío o calor en caso de lesión?

La crioterapia (aplicación de frío) o termoterapia (aplicación de calor) resultan beneficiosas para el organismo, siempre que sigamos el tratamiento adecuado según el tipo de lesión que tengamos y que apliquemos el frío/calor con un pañuelo para evitar riesgos. A continuación, resumimos en forma de cuadro comparativo cuando están indicados uno y otro:

 

CRIOTERAPIA (aplicación de frío)

TERMOTERAPIA (aplicación de calor)

Cuándo aplicarla

Siempre que no se superen las 72 horas tras la lesión. En caso de lesiones agudas,
intentar aplicarlas en los diez primeros minutos

A la lesión y siempre que no se tenga una herida abierta o una lesión aguda

En qué tipo de lesiones
está indicada

  • lesiones recientes y en fase de inflamación aguda
  • traumatismos
  • caídas
  • esguinces
  • tendinitis
  • rotura de fibras
  • fracturas
  • luxaciones
  • post actividad física de alta intensidad
  • lesiones crónicas y musculares
  • contracturas musculares
  • lesiones por sobreesfuerzo o agujetas
  • espasmos
  • malas posturas
  • artritis
  • rigidez
  • previa actividad física (para prevenir lesiones)

Cuánto tiempo

20 minutos cada dos horas

20 minutos cada dos horas

Cómo aplicarla

bolsas de hielo, pack de frío o calor (almacenado en el congelador), baños en agua fría o aplicación de hielo directa, según el caso

bolsas de agua caliente o pack de frío (congelador) o calor (calentado al baño María o en el microondas)

¿En qué otros casos está indicado aplicarnos frío?

Además de los beneficios que la crioterapia tiene para tratar lesiones, el frío también está indicado en caso de sufrir problemas vasculares (concretamente, Insuficiencia Venosa Crónica (IVC) y Trombosis Venosa Profunda (TVP), ya que las técnicas hidroterápicas o tratamientos con agua favorecen la vasoconstricción (constricción de los vasos sanguíneos) y tienen un efecto drenante muy positivo para la circulación. Por ello, es muy recomendable aliviar las molestias de estas patologías vasculares con agua fría y realizar masajes para estimular la circulación sanguínea con geles fríos hipervincular con el producto correspondiente.

Sin embargo, hay que ir con cuidado con el frío ya que no siempre es tan beneficioso. Concretamente, un exceso de aire acondicionado en verano puede ser perjudicial para el cuerpo, puesto que si lo exponemos a una temperatura demasiado baja de forma directa y continuada, puede ocasionarnos resfriados, tortícolis, contracturas en la espalda y dolor articular.

Resumiendo, en este extenso artículo te hemos explicado en qué consisten la termoterapia y la crioterapia, cuándo están indicadas y cómo aplicar frío y calor en una lesión. También te hemos contado qué precauciones debemos tener en cuenta para aplicar ambas terapias de forma segura, especialmente si sufrimos algunas patologías previas como dolencias vasculares. Como regla general, la crioterapia es muy beneficiosa para el cuerpo si nos hemos lesionado y se aconseja en caso de lesiones recientes y tras la actividad física intensiva, mientras que el calor está indicado en caso de lesiones crónicas y musculares y antes de practicar deporte. En ambos casos podremos aplicarnos un pack de frío o calor para enfriar o calentar la zona, así como otras prácticas soluciones. Evidentemente, siempre es mejor prevenir que curar, pero si hay que curar ¿mejor saber cómo hacerlo y actuar cuanto antes, no crees?

 


Fuentes:

Información y estudios internos de Farmalastic

Romero, Ismael. Fisioonline. (25.06.2015)  7 razones por las que usar hielo en consulta para reducir la inflamación. Recuperado de https://www.fisioterapia-online.com/articulos/7-razones-por-las-que-usar-hielo-en-consulta-para-reducir-la-inflamacion



*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.


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