Osteoporosis: qué es, síntomas, causas y tratamiento

¿SABÍAS QUÉ?
Por Equipo Farmalastic

Seguramente en más de una ocasión hayas oído hablar de la osteoporosis, una enfermedad en la que los huesos se vuelven más débiles y frágiles y, en consecuencia, aumenta el riesgo de que se rompan. Como no puede apreciarse externamente, a veces se desconoce su existencia hasta que se produce una fractura. Por ello, es importante cuidar la salud de nuestros huesos a lo largo de la vida y adoptar medidas que ayuden a mantener una masa ósea adecuada y a reducir el riesgo de fracturas. En este artículo te explicaremos qué es la osteoporosis, cuáles son sus síntomas y causas principales y qué podemos hacer para tratarla y prevenirla.

¿Qué es la osteoporosis?

Para entender qué es la osteoporosis, debemos comprender antes cómo funciona el tejido óseo. A diferencia de lo que quizás se podría creer, este no solo se forma durante la infancia y la adolescencia, sino que es un tejido vivo que se renueva continuamente a lo largo de toda la vida. Concretamente, experimenta dos procesos estrechamente relacionados: el proceso de formación y el de destrucción o reabsorción. Así, por un lado, se crea nuevo tejido óseo, mientras que el más viejo se elimina, en un proceso continuo.



Con el paso del tiempo y la edad, este equilibrio entre formación y destrucción ósea se pierde, hecho que hace que los huesos vayan perdiendo densidad mineral (la conocida popularmente como “descalcificación de los huesos”) y se vuelvan más porosos y frágiles, con el consiguiente riesgo de fractura. Según la Sociedad Española de Reumatología (SER), en España esta patología afecta al 10,7 % de personas mayores de 50 años, con una prevalencia mucho mayor en mujeres (18,6 %) que en hombres (2,6 %). Si nos centramos en las mujeres de 65 años o más, esta cifra asciende hasta el 24,9 %.

Síntomas de la osteoporosis

La osteoporosis es una enfermedad silenciosa que generalmente no provoca síntomas hasta que se produce una fractura. Por este motivo, si no realizamos pruebas para valorar la salud de nuestros huesos cuando corresponde ─como una densitometría ósea─, podemos desconocer que la padecemos durante años. Además, las fracturas asociadas a la osteoporosis no tienen por qué ser consecuencia de un traumatismo importante, sino que, como los huesos son más débiles y quebradizos, pueden romperse ante golpes leves o caídas desde la propia altura. Es lo que se conoce como fracturas por fragilidad, que no deben confundirse con fracturas por estrés, en las cuales el hueso se rompe como consecuencia de cargas repetidas.

Tipos y causas de la osteoporosis

En base a la causa que la provoque, conviene distinguir entre dos grandes tipos de osteoporosis: la primaria y secundaria, que, a su vez, contienen varios subtipos. A continuación, las analizaremos:

Osteoporosis primaria

Es la más frecuente. No aparece como consecuencia de otra patología de base, sino de los cambios que experimenta nuestro cuerpo con la edad y el descenso de determinadas hormonas (estrógenos en las mujeres y testosterona en los hombres). Dentro de la osteoporosis primaria cabe diferenciar tres subtipos:

  • Osteoporosis idiopática juvenil/adulta: aquella en la que se desconoce la causa que la ha provocado;
  • Osteoporosis posmenopáusica: relacionada principalmente con la disminución de estrógenos que experimentan las mujeres después de la menopausia. Además de provocar dolor articular, sofocos, insomnio, dolor y hormigueo en las piernas, entre otros síntomas, el descenso de estrógenos de este periodo también favorece la aparición de osteoporosis y explica por qué esta enfermedad es mucho más frecuente en el sexo femenino que masculino. Aunque es más ocasional, también cabe citar la osteoporosis premenopáusica idiopática, que se diagnostica cuando una mujer presenta osteoporosis de origen desconocido antes de tener la menopausia;
  • Osteoporosis senil: asociada al envejecimiento; afecta tanto a mujeres como a hombres. Algunas de las fracturas más características relacionadas con la osteoporosis senil se producen en la cadera, la muñeca y las vértebras de la espalda. Concretamente, la osteoporosis en la columna lumbar es común en ambos sexos en edades avanzadas.

Osteoporosis secundaria

Tipo de osteoporosis que aparece como consecuencia de otra enfermedad o de la toma prolongada de determinados medicamentos que pueden favorecer la pérdida de masa ósea. Entre sus posibles causas se encuentran algunos trastornos endocrinos, digestivos, hepáticos o reumatológicos (relacionados con el aparato locomotor), así como tratamientos con determinados fármacos (esteroides, anticonvulsivos y tratamiento hormonal utilizado en el cáncer de mama y de próstata).

Factores de riesgo de la osteoporosis

Además de las causas que provocan esta enfermedad, también hay factores de riesgo y hábitos nocivos que pueden favorecer su desarrollo. Entre los principales factores de riesgo de la osteoporosis cabe citar:

  • La edad: a medida que envejecemos, aumentan las probabilidades de desarrollar osteoporosis;
  • El género: como ya hemos comentado anteriormente, las mujeres y la osteoporosis están estrechamente relacionados, ya que los cambios hormonales que estas experimentan a lo largo de su vida (especialmente, después de la menopausia con la pérdida de estrógenos) las predisponen a sufrir esta dolencia en mayor proporción;
  • El origen étnico: aunque puede afectar a cualquier persona, el riesgo de osteoporosis varía entre distintos grupos de población y es mayor en las mujeres blancas y de origen asiático;
  • El bajo peso y una constitución corporal pequeña: las personas con un peso corporal bajo o una estructura ósea pequeña presentan un mayor riesgo de desarrollar esta afección;
  • Los antecedentes familiares: si en la familia existen antecedentes de osteoporosis, hay más posibilidades de padecerla;
  • Hábitos tóxicos: el consumo excesivo de alcohol y tabaco pueden perjudicar la salud ósea y aumentar el riesgo de desarrollar osteoporosis.

Diagnóstico de la osteoporosis

Como hemos comentado en apartados anteriores, la osteoporosis generalmente no provoca síntomas y puede pasar desapercibida durante años. La principal herramienta para diagnosticarla es la densitometría ósea (DXA), una prueba de imagen rápida, indolora y no invasiva que utiliza una dosis muy baja de rayos X para conocer la densidad de nuestros huesos. ¿Y qué detecta una densitometría? Esta prueba permite medir la densidad mineral ósea principalmente en dos zonas del cuerpo: la columna lumbar y la cadera.

Según los resultados obtenidos, la densidad mineral ósea puede ser inferior a la normal, pero sin alcanzar los valores propios de la osteoporosis (en cuyo caso hablamos de osteopenia), o ser más acusada y, por ende, estar asociada a un mayor riesgo de fractura (osteoporosis).

Tratamiento de la osteoporosis

Muchas personas se preguntan si la osteoporosis es curable o se puede revertir. Lo cierto es que actualmente no es posible reconstruir por completo el hueso deteriorado/destruido, pero sí que podemos seguir un tratamiento farmacológico y usar órtesis (productos ortopédicos que sostienen, estabilizan o protegen determinadas partes del aparato locomotor) para impedir el avance de la enfermedad. A continuación, describiremos los dos pilares del tratamiento para esta dolencia:

  • Tratamiento farmacológico: hoy en día existen varios medicamentos para la osteoporosis que permiten, por un lado, frenar la pérdida de hueso y, por el otro, estimular la formación de hueso nuevo. Esto último está especialmente indicado en el tratamiento para la artrosis severa, en el cual se debe favorecer la formación de hueso para reducir rápidamente el riesgo de nuevas fracturas y frenar el avance de la patología;
  • Uso de órtesis: en algunos casos, sobre todo después de una fractura vertebral provocada por osteoporosis, el uso temporal de determinadas órtesis puede proporcionar soporte a la zona afectada, aliviar el dolor y facilitar la movilidad durante el proceso de recuperación. Por ello, según donde se haya producido la lesión, puede que nuestro médico o fisioterapeuta nos recomiende usar una faja lumbar, una muñequera o una tobillera para proteger la zona mientras nos recuperamos.

Cómo prevenir la osteoporosis

Finalmente, terminaremos el artículo ofreciendo algunas pautas que podemos poner en práctica para cuidar la salud de nuestros huesos y reducir el riesgo de desarrollar osteoporosis. Aunque ya hemos comentado anteriormente que esta dolencia no se puede revertir por completo (no es posible recuperar la masa, estructura y resistencia del hueso original), sí que podemos poner seguir algunas recomendaciones para mantener la masa y la resistencia óseas a lo largo de los años:

  • Seguir una dieta equilibrada rica en calcio y vitamina D: entre las principales fuentes de calcio se encuentran la leche y sus derivados (queso, yogur, etc.), algunos frutos secos, legumbres y determinadas verduras de hoja verde. También es importante asegurar un aporte adecuado de vitamina D, ya que favorece la absorción del calcio. Podemos encontrarla principalmente en pescados grasos, como el salmón, las sardinas o la caballa, así como en la yema de huevo y en determinados alimentos enriquecidos con esta vitamina;
  • Mantener un estilo de vida activo y practicar ejercicio regularmente: realizar actividad física de forma habitual contribuye a mantener unos huesos fuertes. Son especialmente beneficiosos los ejercicios en los que soportamos nuestro propio peso, como andar, subir escaleras o bailar, así como los ejercicios de fuerza o resistencia. Además, trabajar el equilibrio, la coordinación y la fuerza muscular puede ayudar a reducir el riesgo de caídas y, con ello, el de sufrir fracturas;
  • Evitar el tabaco y limitar el consumo de alcohol: el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol pueden perjudicar la salud de los huesos y aumentar el riesgo de desarrollar osteoporosis, de modo que si evitamos el primero y limitamos el segundo reduciremos las posibilidades de desarrollar esta enfermedad;
  • Prevenir las caídas: a medida que envejecemos, es importante adoptar medidas para minimizar el riesgo de caernos, como mantener una buena fuerza muscular y equilibrio, utilizar un calzado adecuado, corregir los problemas de visión y eliminar posibles obstáculos o elementos que puedan provocar tropiezos en casa.

A modo de conclusión, en este artículo te hemos explicado en qué consiste la osteoporosis, cuáles son sus causas y qué tratamientos existen actualmente para frenar la pérdida de masa ósea y reducir el riesgo de fracturas. También te hemos contado qué medidas preventivas puedes poner en práctica para minimizar las posibilidades de desarrollar esta enfermedad, especialmente si tienes factores de riesgo. Así que presta atención a tu dieta, mantente activo y cuida la salud de tus huesos para que se mantengan fuertes y sanos a lo largo de los años y puedas envejecer sin dolor.

Fuentes:

Información y estudios internos de Farmalastic

Fuentes de las imágenes:

Healthy World. Recuperado de Omega-3 1000 mg – de aceite de pescado, 365 cápsulas blandas – Healthy-World.es