¿Qué es una fractura por estrés?

¿SABÍAS QUÉ?
Por Equipo Farmalastic

Cuando nos lesionamos, ya sea un esguince o una fractura, siempre solemos achacarlo a un golpe (a menudo, brusco), una caída o un impacto contra algún objeto. Sin embargo, hay otros factores que pueden causar que un hueso se rompa o se agriete: son las llamadas fracturas por estrés.
En este tipo de fracturas, la estructura ósea se lesiona sin ningún motivo aparente o sin que casi nos hayamos dado cuenta, ya que no provocan un dolor insoportable como cuando el hueso se quiebra y son difíciles de diagnosticar si no se realiza la prueba correcta. En este artículo te contaremos qué es una fractura por estrés, qué partes del cuerpo puede afectar y cuáles son sus causas, así como el tratamiento a seguir para tratarla y recuperarnos lo antes posible.

¿Qué son las fracturas por estrés?

También llamadas fracturas por sobrecarga o por fatiga, las fracturas por estrés no son propiamente una rotura del hueso sino una fisura o grieta en este causada por microtraumatismos repetidos o una excesiva carga sobre esta estructura. Pueden producirse en cualquier hueso del cuerpo, pero como a menudo tobillos y pies están sometidos a un mayor estrés que otros huesos por la práctica deportiva, es habitual que sean una de las zonas del cuerpo con más riesgo (especialmente, entre deportistas que utilizan las extremidades inferiores, aunque también entre aficionados a las largas caminatas y al senderismo) y se produzcan fisuras en los pies.

Las fracturas por estrés son unas de las lesiones más habituales en el ámbito deportivo, representando el 20% del total de lesiones.

Síntomas de las fracturas por estrés

Tal como hemos comentado anteriormente, este tipo de fracturas no suelen producir un dolor tan intenso como cuando el hueso se rompe por completo, pero sí que causan un dolor fuerte asociado generalmente al inicio de la actividad física, mientras que al dejar de hacerla las molestias remiten o disminuyen. Otros síntomas de las fracturas por estrés son la hinchazón y el enrojecimiento.

Tipos de fracturas por estrés

Normalmente, las fracturas por estrés más habituales en el pie suelen afectar los metatarsianos (los huesos más largos del pie situados a continuación de las falanges) o bien los del talón. En función del  hueso en el que se haya producido la fisura y de su ubicación en el pie, estas fracturas pueden provocar más o menos malestar y dolor. Repasemos qué tipos de fracturas por estrés existen:

  • fractura del segundo metatarsiano: es la fractura de estrés más común que a menudo afecta a corredores, ya que durante actividades como la carrera este hueso está expuesto a una fuerte sobrecarga
  • fractura del quinto metatarsiano: afecta al hueso situado en el lateral externo del pie y es habitual entre deportistas que lo fuerzan al realizar desplazamientos laterales o saltar, como jugadores de fútbol y baloncesto. También puede producirse en personas con deformidades en los pies o que usan un calzado inadecuado 
  • fractura del calcáneo: el hueso calcáneo está situado en el talón, de modo que los deportistas que cargan todo su peso en esta zona del pie (saltadores, gimnastas, tenistas, bailarines de danza, etc.) y tienen una mala técnica de ejecución de la pisada pueden sufrir esta lesión
  • fractura del astrágalo: aunque es menos habitual que el resto de fracturas, es importante ya que este hueso es esencial para el correcto movimiento del pie; de nuevo, los futbolistas tienen más riesgo que otros deportistas de sufrir una lesión de este tipo

fractura del astrágalo

Causas de las fracturas por estrés y factores de riesgo

Normalmente la principal causa de una fractura por estrés del pie es el sobreuso (fuerza repetida sobre el hueso que provoca presión sobre este y lo fisura). De este modo, las fisuras por sobrecarga suelen producirse como consecuencia de un entrenamiento intenso o exceso de trabajo.

Otros factores de riesgo para desarrollar una factura por estrés son:

  • práctica de determinados deportes: las personas que practican atletismo, baloncesto, alpinismo, danza, tenis o gimnasia, entre otros deportes, tienen más riesgo de sufrir esta lesión al sobrecargar ciertos huesos del pie (especialmente, los metatarsianos) durante estas actividades
  • aumento repentino de la actividad física: cambiar repentinamente de un estilo de vida sedentario a uno muy activo, o bien incrementar la intensidad, la duración y la frecuencia de los entrenamientos también puede facilitar el desarrollo de una fractura por estrés
  • falta de técnica en la práctica deportiva: practicar deporte sin tener una técnica correcta, especialmente si causa la sobrecarga de pies y tobillos, puede comportar la aparición de una fractura por fatiga
  • uso de un calzado inadecuado: utilizar un calzado inapropiado, especialmente durante la práctica deportiva, es otro factor de riesgo para desarrollar este tipo de lesión
  • sexo: como sucede con otras patologías, las mujeres tienen mayor riesgo que los hombres de fisurarse los huesos debido a las alteraciones hormonales a veces sufren (como por ejemplo, con periodos menstruales anormales o de amenorrea (falta de menstruación))
  • patologías podales: las personas con los pies planos o cavos son más propensas a desarrollar fracturas por sobrecarga
  • enfermedades como la osteoporosis, la artritis reumatoide o el raquitismo: estas dolencias debilitan los huesos, propiciando que pueda producirse una fractura por estrés
  • factores anatómicos (dismetría en las piernas y genu valgo): si tenemos una pierna más corta que otra o las rodillas en X (hacia el interior), tendremos más propensión a desarrollar una fractura por estrés, ya que las cargas en estas estructuras estarán descompensadas
  • ingesta sostenida de cortisona: la toma continuada de ciertos fármacos como la cortisona es otro factor que predispone a sufrir una fractura por fatiga
  • atrofia muscular: si nuestro tejido muscular se ha reducido o desgastado, tendremos más riesgo de desarrollar una fractura por sobrecarga ya que el tejido óseo estará más debilitado y sufrirá más
  • fracturas por sobrecarga previas: como en el caso de los esguinces y otras fracturas previas, haber sufrido una fractura (o más de una) por fatiga previamente nos predispone a sufrir nuevas lesiones en la misma área, sobre todo si no nos hemos recuperado del todo
  • déficit de nutrientes: si tenemos falta de vitamina D y calcio u otros déficits nutricionales podemos tener más posibilidades de sufrir esta lesión, de forma que la dieta también resulta esencial para cuidar los pies 

Tratamiento de una fractura por estrés

En ocasiones, este tipo de fracturas puede confundirse con una fractura del calcáneo, un pie roto o una lesión de tobillo, ya que provocan síntomas parecidos. Sin embargo, más allá de la exploración de la zona afectada y de sopesar los síntomas, la manera más fiable de establecer un diagnóstico médico es realizar una prueba de imagen (resonancia magnética o gammagrafía ósea) para saber si existe una fisura o fractura de metatarsiano o de otros huesos del pie, así como el alcance de la lesión.

Una vez confirmado el diagnóstico, el tratamiento de una factura por sobrecarga consiste en distintas acciones:

  • hacer reposo de 6 a 8 semanas: en este periodo deberemos reducir la carga en la zona lesionada para que el hueso fisurado pueda recuperarse por sí solo y forme un callo (engrosamiento) óseo
  • usar tobilleras en caso de lesiones más graves para inmovilizar el pie o el tobillo  
  • tomar analgésicos (siempre, bajo prescripción médica) y aplicar hielo para aliviar el dolor:  seguir el método RICE con un pack de frío y calor nos ayudará a aliviar las molestias
  • tomar suplementos vitamínicos de vitamina D y calcio, ya que estimulan el metabolismo del tejido óseo



La cirugía en este tipo de lesiones rara vez está indicada, solo en ocasiones muy concretas (deterioro de la cicatrización ósea, inadecuada formación de un callo óseo, etc.).

Tal como hemos comentado, en general el tiempo de recuperación de una fractura por estrés no suele superar los dos meses, pero hay que tener en cuenta que de no tratarla a tiempo o de manera inadecuada, puede prolongarse o cronificarse. Por ello, resulta básico iniciar el tratamiento cuanto antes, dejar de practicar actividad física que sobrecargue el hueso y usar tobilleras, si es necesario.

Prevención de una fractura por estrés

Si tenemos claro por qué se producen las fracturas por estrés, nos será más fácil evitarlas. Así, será muy importante adoptar las siguientes medidas preventivas:

  • usar un calzado adecuado, especialmente durante la práctica deportiva
  • disminuir la intensidad de los entrenamientos y evitar sobrecargas
  • incluir alimentos con vitamina D y calcio en la dieta

Resumiendo, en este artículo hemos analizado qué es una fractura por estrés, cuáles son sus causas y el tratamiento a seguir para recuperarnos. A pesar de que el nombre puede inducir a error, en una fractura por estrés el hueso no se rompe por completo, sino que se agrieta o fisura debido a una sobrecarga o a microtraumatismos repetidos en esta estructura. Puede ocurrir en cualquier hueso del cuerpo, pero afecta principalmente a los de los pies y tobillos, sobre todo si practicamos deportes que fuercen las extremidades inferiores. Además de la práctica deportiva, existen otras causas que pueden provocar este tipo de lesión y ciertas personas también tienen ciertos factores de riesgo que las predisponen a sufrirla. Para tratar una fractura por estrés, debemos hacer reposo, aplicar hielo y usar tobilleras, aunque sin duda, lo mejor es adoptar medidas preventivas para que la lesión no se produzca o no suframos nuevas recaídas.

 

Fuentes:

Fisio online (28.02.2020) Fracturas por estrés. Recuperada de https://www.fisioterapia-online.com/fracturas-por-estres-que-es-causas-sintomas-diagnostico-tratamiento

Mayo Clinic. Fracturas por sobrecarga. Recuperado de https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/stress-fractures/symptoms-causes/syc-20354057

Imágenes:

Imagen extraída de Fisio online (28.02.2020) Fracturas por estrés. Recuperada de https://www.fisioterapia-online.com/fracturas-por-estres-que-es-causas-sintomas-diagnostico-tratamiento



*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.


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