Trucos para colocar una faja lumbar correctamente

¿SABÍAS QUÉ?
Por Equipo Farmalastic

Si habitualmente sufrimos dolores lumbares (ya sea a causa de nuestra actividad diaria, laboral o deportiva) o estamos embarazadas y también sentimos molestias en la parte baja de la espalda, usar fajas lumbares puede resultarnos de gran ayuda, ya que nos permitirá sujetar bien la zona lumbar y ayudar a aliviar los dolores.

Sin embargo, para que este producto tenga la mayor eficacia terapéutica y resulte cómodo, antes de usarlo debemos tener en cuenta dos cuestiones muy importantes: la talla y la colocación. Si la faja es demasiado grande o nos oprime en exceso, no actuará correctamente y lo mismo sucederá si nos la colocamos mal. En este artículo te contaremos de forma clara cómo escoger la medida de la faja y cómo colocártela bien para que se te ajuste perfectamente y sea efectiva para aliviar tus dolores lumbares.

¿Para qué sirven las fajas?

La respuesta a esta pregunta es amplia ya que no existe un solo tipo de faja, sino que existen diversas: las lumboabdominales, las abdominales y las lumbosacras, además de los cinturones pélvicos para mujeres gestantes, y cada una sirve para unas patologías en concreto. En cada una de estas soluciones de terapia elástica los tejidos, el diseño y los elementos de estabilización, sujeción e inmovilización son distintos puesto que persiguen objetivos diferentes. Seguidamente, repasaremos los principales tipos de fajas y para qué sirven:

  • lumbosacras: como su nombre indica, cubren la región lumbar y el sacro y principalmente están indicadas para aliviar el dolor que causan numerosas patologías en esta área (lumbalgias, ciática, ciatalgia, lumbociatalgia y hernias discales). También se usan para tratar molestias inespecíficas y prevenir las lesiones lumbosacras en actividades intensivas y deportivas, así como en la recuperación funcional de lesiones
  • abdominales: ofrecen contención en la zona abdominal, ya sea para tratar pequeñas y medianas eventraciones o hernias abdominales y lesiones de la musculatura abdominal, en contención posquirúrgica y en rehabilitación postural
  • lumboabdominales: cubren el abdomen y la zona lumbar y están recomendadas para tratar molestias inespecíficas en esta zona o para afecciones que necesiten termoterapia (aplicación de calor). En el  tratamiento lumbar, están indicadas para el dolor leve de espalda (lumbalgias leves), dolores musculares y enfriamientos. En el tratamiento abdominal se usan para la contención posoperatoria, y en cirugías abdominales y gastrointestinales promueven la recuperación, disminuyen el dolor e incrementan la movilidad del paciente
  • cinturones pélvicos con refuerzo lumbar: indicados para mujeres embarazadas. Refuerzan la zona baja de la espalda y alivian los dolores de la lumbalgia, la ciática y la lumbociática que en ocasiones provoca la gestación. Se trata de soluciones que sujetan y descargan la columna vertebral, dan estabilidad al área dolorida y elevan el abdomen sin oprimirlo.

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Beneficios de usar faja a diario

Tal como acabamos de repasar, los beneficios de usar faja a diario son muchos, especialmente si cada día debemos realizar malas posturas (a causa de nuestra actividad cotidiana, laboral o deportiva) o estamos embarazadas y sufrimos un dolor continuo. Igualmente, es muy recomendable usar una faja si en el pasado hemos sufrido lesiones en esta área del cuerpo para evitar recaídas y proteger la zona.

Si además de usar fajas lumbares, también ponemos en práctica otras medidas como realizar ejercicios para aliviar las molestias de la lumbalgia, adoptamos una postura corporal correcta, y nos mantenemos activos entre otras, nuestros dolores de espalda se reducirán significativamente.

¿Cómo ponerse una faja lumbar correctamente? 

Al principio del artículo hemos comentado que hay dos cuestiones esenciales para que una faja lumbar tenga la mayor eficacia terapéutica y sea cómoda: hay que saber escoger la medida adecuada y colocarla bien. Para elegir la talla apropiada, debemos consultarlo a nuestro farmacéutico de confianza para que nos asesore y nos indique cuál es la más indicada. En relación a cómo colocárnosla, seguidamente te explicamos cómo hacerlo:

  1. Coge la faja y, si es necesario, prepárala (por ejemplo, en el caso de las fajas lumbosacras modulares, de talla única, habrá que colocar previamente los módulos a cada lado del producto vigilando siempre que queden equidistantes respecto al eje central)
  2. Retira los velcros para que no te molesten mientras note la colocas
  3. Colócala alrededor de la cintura/dorso procurando que quede centrada
  4. Realiza una semisentadilla (a ser posible, delante de un espejo para controlar la posición) y tira de los lados para posteriormente cerrar la faja. Es importante que compruebes que la presión se ejerce de abajo a arriba
  5. Añade los tensores laterales, pasándolos por encima de la faja para cerrarla completamente
  6. Vuelve a la posición inicial, de pie, y comprueba que la faja queda bien ajustada sin oprimir demasiado el abdomen

Y ahora que ya sabes qué tipos de soluciones de terapia elástica existen para los dolores lumboabdominales y cómo usar correctamente una faja lumbar, solo tienes que dejarte asesorar por tu farmacéutico para elegir la talla correcta, colocártela bien siguiendo los consejos que te hemos dado y acompañar esta acción de otras sencillas (pero esenciales) medidas, como cuidar tu postura corporal, mantenerte activo y realizar ejercicios para la espalda.

 

Fuentes:

Información y estudios internos de Farmalastic


 

*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.


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