¿Te gusta nadar? Los mejores estilos para mejorar la fuerza en tu espalda

EJERCICIOS Y CUIDADOS
Por Equipo Farmalastic

Los beneficios de la natación para el cuerpo son ampliamente conocidos, ya que es un deporte muy completo en el que no hay impacto articular porque la actividad física se realiza en el agua.

Muchos doctores la recomiendan para tratar problemas de espalda, pero ¿sabes exactamente cuáles son los mejores estilos para fortalecer la musculatura de esta zona?, ¿y en qué consiste la natación terapéutica? En este artículo te lo contaremos para que, si tienes problemas de cervicalgia, dorsalgia o lumbalgia, sepas qué puedes hacer para aliviar las molestias que generan y entiendas por qué el binomio «espalda y natación» es tan positivo para el cuerpo.

La natación terapéutica como tratamiento para la espalda

En primer lugar, empezaremos por describir en qué consiste esta práctica. La natación terapéutica es el conjunto de actividades o ejercicios realizados en el medio acuático orientados a la rehabilitación de ciertas afecciones articulares en distintas partes del cuerpo. Si bien es cierto que el agua implica una mayor resistencia y la musculatura debe trabajar más, es altamente beneficiosa para las articulaciones porque no están expuestas a impacto y, por ende, el riesgo de lesión es muy bajo. La natación terapéutica está especialmente indicada para las personas con problemas de columna (como podrían ser la escoliosis, las hernias o protrusiones discales, o las sobrecargas por malas posturas) u otras dolencias reumáticas, como la artritis, la artrosis o la osteoporosis, entre otras.

Los mejores estilos de natación para la espalda

Uno de los mayores beneficios de la natación que ya hemos destacado es que elimina el impacto articular, pero además de esto, nadar tiene muchas otras ventajas, puesto que desarrolla la coordinación, es un deporte global y dinámico que permite trabajar diferentes grupos musculares de forma simultánea, aumenta la capacidad pulmonar y el sistema respiratorio, mejora la circulación y el sistema cardiovascular, desarrolla nuestra capacidad cognitiva, previene y trata lesiones, es una práctica apta para todas las edades (inclusive la gente mayor) y reduce el estrés. Así, se recomienda para prevenir y aliviar la tensión muscular debida al trabajo u otras circunstancias que generen estrés, ya que estar activo y combatir el sedentarismo es muy beneficioso para el cuerpo.

Ahora bien, para fortalecer la espalda es importante conocer qué estilos son los más mejores y en qué casos están indicados, ya que el esfuerzo que requiere y la preparación física necesaria para nadar a crol, nadar a braza o practicar mariposa es distinto en caso. Un apunte importante: en todos los estilos es fundamental realizar una técnica correcta y contar con la supervisión de un profesional que nos pueda corregir, ya que, de lo contrario, podríamos sufrir lesiones músculo-esqueléticas o agravar las molestias existentes.

Dicho esto, repasemos cada estilo de natación:

Nadar a crol

En caso de sufrir dolores de espalda, el crol es el más indicado, junto con el estilo de espalda. Es relativamente sencillo de aprender y practicar (por ello es el que se enseña a los principiantes) y se considera el estilo más rápido, si bien en algunos momentos del ciclo de mariposa la velocidad puede ser superior.

Nadar a crol permite trabajar muchos músculos de todo el cuerpo, especialmente del tren superior (brazos, espalda –deltoides, trapecio, dorsal ancho–, pectoral y recto del abdomen), aunque también del tren inferior (piernas –glúteo mayor, cuádriceps, psoas ilíaco, tibial y gemelo, isquiotibiales– y pies), sin olvidarnos de la musculatura de la palma de la mano y los dedos.

Como en el estilo de espalda, el trabajo en el crol es de tipo simétrico, con posiciones neutras en las que no hay extensiones forzadas. Para nadar a crol, debemos realizar acciones simultáneas con brazos y piernas para mantenernos en posición horizontal continuamente; así, al mismo tiempo que hacemos la brazada por fuera del agua, el brazo de dentro la empuja mientras las piernas y pies no dejan de impulsarnos en un complejo trabajo de coordinación. La respiración es otro pilar esencial de este estilo, ya que nos ayuda a aumentar nuestro rendimiento y no fatigarnos en exceso.

Nadar a espalda 

Es otro de los estilos más recomendados en la natación terapéutica para tratar el dolor de espalda y está muy indicado para fortalecerla, puesto que, al practicarlo, se trabajan muchos músculos del dorso (dorsal ancho, músculo trapecio, subescapular y redondo mayor), del brazo (tríceps) y del pectoral. 

Aunque hay quien lo considera una variante del crol (llamándole incluso  <<crol de espaldas>>), la posición es distinta, ya que debemos colocarnos en posición inversa (es decir, hacia arriba, con la cabeza medio sumergida en el agua y el cuerpo totalmente estirado). Para nadar a espalda hay que dar brazadas hacia atrás (el movimiento de rotación del hombro es fundamental para realizar el ejercicio correctamente), mientras nos impulsamos con los pies y  piernas. Tal como hemos advertido previamente, realizarlo de forma correcta es básico para no agravar las molestias preexistentes, sobre todo si padecemos cervicalgia (en caso de que, por ejemplo, elevemos demasiado la cabeza al practicarlo, generaremos demasiada tensión en la zona cervical y empeoraremos esta dolencia).

Nadar a braza

Este estilo no está indicado si tenemos problemas de espalda, especialmente, si sufrimos cervicalgia o lordosis (exceso de arqueamiento en la columna lumbar), ya que nadar a braza supone un sobreesfuerzo para estas zonas. Si, en cambio, no padecemos ningún problema de espalda, podemos practicar este estilo sin riesgo de causar molestias en esta zona del cuerpo. La braza o el «pecho», tal como también se le llama, es el estilo más lento, aunque no por ello más fácil de realizar ya que exige una buena técnica y coordinación. Los músculos más importantes que intervienen en la braza son tanto del tren superior (bíceps braquial, dorsal y pectoral), como inferior (abductores, cuádriceps, isquiotibiales), de modo que al practicarla trabajamos la musculatura de distintas áreas del cuerpo.

A diferencia de lo que ocurre con los estilos de crol o espalda, para nadar a braza no debemos colocarnos horizontalmente en el agua, sino dentro con la espalda arqueada, los brazos a cada lado del pecho y la cabeza por fuera. A continuación, debemos realizar un movimiento rítmico ascendente y descendente de hombros y caderas, mientras abrimos y cerramos los brazos sincrónicamente.

Nadar a mariposa

Este estilo es el más complejo de todos y no se recomienda en caso de tener problemas de espalda, ya que exige un sobresfuerzo de la columna vertebral y una técnica compleja. La mariposa en natación es un estilo de alta intensidad y para practicarlo es necesaria una buena condición física, puesto que requiere fuerza, una musculatura tonificada (especialmente, en la zona abdominal) y la coordinación del tronco superior e inferior empujando brazos y piernas a la vez. Es uno de los estilos más rápidos porque las brazadas abarcan más espacio y permiten recorrer más metros que en la braza, la espalda o el crol. 

A modo de conclusión, en este artículo hemos repasado por qué la natación es tan beneficiosa para el organismo y hemos analizado en que consiste la natación terapéutica. Esta se describe como el conjunto de actividades o ejercicios realizados en el medio acuático orientados a la rehabilitación de ciertas afecciones articulares en distintas partes del cuerpo y muchos doctores la recomiendan para tratar problemas de espalda y dolencias reumáticas. Para fortalecer la espalda y aliviar las cervicalgias, dorsalgias y lumbalgias los estilos más recomendables son el crol y la espalda, siempre aplicando una técnica correcta y bajo la supervisión de un profesional que pueda corregirnos. Así que si sueles tener dolores de espalda y quieres librarte de estas molestias, ¡apuesta por la natación y siéntete literalmente como pez en el agua!


Fuentes:

Club Cañada Natación. 9 beneficios de la natación para tu salud. Recuperado de https://www.ccnatacion.com/2019/09/26/9-beneficios-de-la-natacion-para-tu-salud/

Hernández, A. i-Natación. http://www.i-natacion.com/articulos/modalidades/braza.html. Natación: el estilo braza.

Hernández, A. i-Natación. Recuperado de http://www.i-natacion.com/articulos/fisiologia/musculos_crol.html Músculos que intervienen en el estilo crol.  

Hernández, A. i-Natación. Recuperado de http://www.i-natacion.com/articulos/modalidades/espalda.html  Natación: el estilo espalda

Hernández, A. i-Natación. Recuperado de http://www.i-natacion.com/articulos/modalidades/mariposa.html. Natación: el estilo mariposa

Mejor con salud. Recuperado de https://mejorconsalud.as.com/estilos-de-natacion-cual-es-el-que-mas-te-conviene/. Estilo de natación: ¿cuál es el que más te conviene?



*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.


© 2022 Laboratorios Cinfa