Recupera tu lesión de tobillo con estos ejercicios y consejos

EJERCICIOS Y CUIDADOS
Por Equipo Farmalastic

El esguince de tobillo es una de las lesiones ligamentosas más habituales que, como otros problemas físicos, nos obliga a bajar el ritmo para centrarnos en nuestra salud, especialmente si somos deportistas. Para conseguir una pronta recuperación y evitar que el dolor se cronifique o podamos sufrir un nuevo esguince, es fundamental seguir el tratamiento indicado por el traumatólogo en base al grado de nuestra lesión, usar tobilleras, realizar un plan de ejercicios, así como seguir consejos y recomendaciones diariamente. Las torceduras de tobillo, en cambio, no precisan ningún plan de recuperación, solo descanso momentáneo tras haber hecho el mal gesto con el pie puesto que no hay ninguna lesión en la articulación.

 



Plan de ejercicios para fortalecer la articulación del tobillo

Seguidamente, te enseñaremos algunos ejercicios sencillos que puedes realizar en casa para acelerar el proceso de recuperación de esguince de tobillo y fortalecer la articulación. Se trata de tres tipos de ejercicios enfocados a fortalecer el tobillo de distintas formas: con isométricos, propioceptivos y bandas elásticas.

Los ejercicios con isométricos son una de las técnicas más utilizadas en los procesos de rehabilitación en fisioterapia deportiva, ya que fortalecen los músculos de alrededor de las articulaciones sin sobrecargarlas y permiten recuperarse y ejercitarse con mucha intensidad de forma segura. Este tipo de ejercicios pone los músculos en tensión de varias formas de manera estática, es decir, sin movimiento, pero tratando de vencer una superficie inmóvil, como puede ser empujando contra una pared o una mesa.  



Ejercicios recuperación tobillo Ejercicios recuperación tobillo Ejercicios recuperación tobillo Ejercicios recuperación tobillo

 

Los ejercicios propioceptivos son los que tienen que ver con la posición, el equilibrio y sus cambios. Los receptores propioceptivos son receptores nerviosos que informan al cerebro sobre la posición de una articulación; de esta manera si, por ejemplo, el tobillo empieza a torcerse, estos receptores lo informan para que envíe una respuesta a la zona y el cerebro activa la musculatura de la articulación para contrarrestar el mal gesto, evitando así la lesión. Además de impedir futuras recaídas, los receptores propioceptivos también se encargan de aprender cuál es la posición correcta del cuerpo (es decir, cómo debería colocarse siempre), de manera que durante la recuperación propioceptiva se trabaja mucho la alineación y el equilibrio.

Los ejercicios propioceptivos son fundamentales después de sufrir un esguince, ya que cuando hay una lesión, una larga inmovilización o una intervención quirúrgica, la información propioceptiva que recibe el cerebro se ralentiza y éste tiene menos capacidad de enviar una respuesta a tiempo y evitar un nuevo esguince. Muchas personas que sufren una lesión de tobillo no hacen esta fase final de recuperación propioceptiva, de modo que cuando vuelven a la rutina o a la actividad deportiva a menudo se lesionan de nuevo, a pesar de haber hecho una buena recuperación (reduciendo la inflamación, fortaleciendo la musculatura y recuperando la movilidad de la articulación).

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Finalmente, el trabajo con bandas elásticas permitirá fortalecer distintos músculos del tobillo mediante ejercicios de flexión plantar y dorsal, eversión (girando el pie del interior hacia el exterior) e inversión (girando el pie del exterior hacia el interior). Las bandas elásticas son un sistema de resistencia progresiva que aumenta la fuerza y la movilidad de la musculatura y los ligamentos del tobillo, además de ayudar a reducir el dolor articular.

Ejercicios recuperación esguince con bandas elásticas Ejercicios recuperación esguince con bandas elásticas Ejercicios recuperación esguince con bandas elásticas Ejercicios recuperación esguince con bandas elásticas

 

Además de hacer estos ejercicios para recuperarte de la lesión de tobillo, también es muy importante que sigas los siguientes consejos de forma habitual para evitar sufrir un nuevo esguince o una recaída.

 

Consejos para la prevención del esguince del tobillo

  1. Utiliza el calzado adecuado para cada situación y/o deporte. Usa zapatos o zapatillas de buena calidad, que se ajusten bien a tus pies y llévalos bien atados. Evita, si es posible, los tacones altos y si eres propenso los esguinces, utiliza cuando un zapato de caña alta cuando puedas.

    Icono calzado
  2. Realiza ejercicios propioceptivos para aumentar la flexibilidad y la fuerza de tus tobillos. Con ellos optimizas la capacidad del tobillo frente a torsiones, desequilibrios, saltos, caídas y otros estímulos similares.

    Icono pie
  3. Evita hacer deportes o prácticas de riesgo ante situaciones de cansancio muscular. Cuando sientas cansancio o dolor muscular interrumpe el ejercicio o, al menos, baja el ritmo.

    Icono dolor en el pie
  4. Practica deporte de manera frecuente para tener una preparación física adecuada.

    Icono calendario
  5. Aprende la técnica apropiada para hacer el ejercicio o la actividad deportiva evitando deportes que no conozcas bien. Reducirás así el esfuerzo sobre tus músculos, ligamentos y tendones, disminuyendo el riesgo de lesión.

    Icono bloc de notas
  6. Realiza un calentamiento antes de la práctica deportiva y estira al finalizar. Así tus articulaciones estarán listas para el ejercicio y se recuperarán después con mayor rapidez.

    Icono calentamiento pie
  7. Elige superficies planas para correr o presta atención cuando realices deportes en terrenos inestables. Trata de fijarte siempre por dónde pisas, también en tu día a día.

    Icono paseo

Resumiendo, los esguinces de tobillo son una de las lesiones ligamentosas más frecuentes que nos obligan a hacer un parón en nuestra vida y a centrarnos en la salud. Para conseguir una pronta recuperación y evitar que el dolor se cronifique o podamos sufrir una recaída, en una primera fase deberemos seguir el tratamiento indicado en base al grado de nuestra lesión haciendo reposo, aplicando terapia de frío local, tomando medicación antiinflamatoria y usando tobilleras para sujetar bien la articulación y aportar estabilidad al tobillo. En una segunda fase, ya podremos realizar un plan de ejercicios para acelerar el proceso de recuperación y fortalecer el tobillo, y deberemos seguir consejos y recomendaciones diariamente para evitar nuevos esguinces. Si hacemos todo esto y somos constantes y disciplinados durante el proceso de rehabilitación, pronto nos recuperaremos de la lesión y podremos volver a la rutina y a practicar deporte. La teoría ya la tienes, ahora toca la práctica: ¿listo para empezar?

 

Fuentes:

Información y estudios internos de Farmalastic

Domènech Gabriel, Núria, fisioterapeuta fundadora del centro de fisioterapia Fisiosalut de Mataró


*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.