Medias de compresión: cómo utilizarlas correctamente para asegurar su eficacia

¿SABÍAS QUÉ?
Por Equipo Farmalastic

Si padeces Insuficiencia Venosa Crónica probablemente esta dolencia te afecte en tu día a día, incluso puede que hayas tenido que quedarte en casa para descansar las piernas y cancelar los planes que tenías previstos.

Cuidar o tratar tus piernas con medias de compresión contribuye a disminuir la presión venosa y mejora la sintomatología dolorosa, el edema, y retarda la evolución de la enfermedad y en casos extremos favorece la curación de úlceras venosas. Las medias de compresión son el tratamiento no quirúrgico más eficaz para el tratamiento de la IVC.

Las medias de compresión para contar con nivel terapéutico deben tener un nivel de presión mínimo según los síntomas y contar con un gradiente de presión adecuado que favorezca el retorno venoso lo más rápido posible. Así los valores de presión son máximos en el tobillo y mínimos a nivel inguinal.

Porcentaje de compresión de las medias

Si tienes dudas, nadie mejor que tu farmacéutico de confianza para asesorarte en la elección de las medias más adecuadas para ti. No obstante, a continuación, te detallamos las pautas básicas e imprescindibles para que obtengas la máxima eficacia de tus medias de compresión.

¿Qué tipo de compresión necesitas?

Lo primero es averiguar qué tipo de compresión es la idónea para ti. Generalmente eso viene definido por el grado de Insuficiencia Venosa Crónica que se padece y, en función del estadio en el que te encuentres, necesitarás una compresión ligera, normal o fuerte.

No tienes síntomas visibles, pero sí sensación de piernas cansadas, picor, hormigueos y calambres…
Aparecen pequeñas arañitas vasculares o venas dilatadas de color azul-verdoso.

Además, este tipo de medias son especialmente recomendables si tienes un trabajo en el que pasas más de 4 horas diarias de pie o sentado o, si por ejemplo, estás embarazada. Piensa en ellas también siempre que vayas realizar un viaje de varias horas de duración en tren, avión o coche.

Tienes varices.
Padeces edema: hinchazón en las extremidades inferiores.
Estás embarazada.
– Tienes antecedentes familiares de mala circulación.
Tras cirugías venosas.


  • Te recomendamos una compresión fuerte cuando…

– Han aparecido alteraciones dérmicas como dermatitis o eccemas.
– Sufres úlceras en las piernas a causa de la mala circulación.


¿Qué tipos de medias existen y cómo saber cuál es la que más te conviene?

Una vez que sabemos cuál es el grado de compresión que necesitamos, el siguiente paso es decidir qué tipo de media puede funcionar mejor en nuestro caso. Las medias de compresión se encuentran en diferentes formatos:


El principal criterio de elección viene definido por la zona de las piernas en las que se encuentren los síntomas y signos visibles (varices).

  • Para síntomas y signos por debajo de la rodilla, están indicadas la media corta y el calcetín.
  • Para síntomas y signos por encima de la rodilla hasta medio muslo, la media larga.
  • Para síntomas por encima de la rodilla y del medio muslo, el panty.


Otro aspecto fundamental y determinante a la hora de elegir la prenda ideal, será tu preferencia personal. Lo más importante para que no desistas en su uso es que te sientas cómodo y te acostumbres a llevarlas de manera continuada. Es la manera más rápida de empezar a notar sus efectos. Además, el 80% del efecto terapéutico de todas las medias se concentra por debajo de la rodilla, por lo que es preferible que lleves una prenda corta de manera continuada, a que lleves una prenda larga de manera intermitente.

¿Cómo elegir la talla adecuada?

Esta es otra decisión clave para lograr un resultado eficaz, ya que las medias de compresión no se rigen por las mismas tallas que las medias no sanitarias. Las medias de compresión terapéuticas tienen un sistema de tallaje complejo para garantizar que cada parte de la media se ajusta a cada parte de la pierna y ejerce el nivel de presión preciso allí donde es necesario. Por lo que es muy importante que para elegir la talla correcta, tomes las medias de tu pierna con la ayuda de un farmacéutico. El mejor momento para acudir a tu farmacia de confianza y saber cuál es tu talla, es por la mañana. Las medidas se tomarán sobre la pierna desnuda mientras estás de pie, apoyando en ella el peso del cuerpo y siempre que no presentes edema. Para descartar el edema, tu farmacéutico realizará un test de presión con el dedo sobre tu tobillo.

La toma de medidas se realiza de abajo hacia arriba, midiendo los contornos necesarios a lo largo de la pierna para poder conseguir la talla adecuada: un ajuste perfecto y el nivel médico correcto de presión en la pierna. Para garantizar una prevención del desarrollo de la congestión, deberás la prenda recomendada a lo largo del día, durante las horas recomendadas por tu farmacéutico.

¿Cómo debes colocarte las medias?

Por sus peculiaridades compresivas, las medias terapéuticas no pueden colocarse como unas medias convencionales. Lo más recomendable es ponerse las medias por la mañana, nada más levantarse, porque es el momento en el que tenemos la pierna más descansada y no está hinchada.

A continuación, te listamos los pasos a seguir que te ayudarán a que cada parte de la media se sitúe en el lugar que le corresponde, pero antes de eso, procura retirar los anillos, pulseras o reloj que puedan engancharse y dañar las medias. Ten cuidado con las uñas largas o rotas que también pueden dañarlas.

1. Da la vuelta a las medias y colócalas del revés.
2. Introduce la puntera de la media hacia dentro ayudándote con las manos.

Dar la vuelta a las medias
3. Introduce el pie en la media comenzando por la puntera.
4. Estira cuidadosamente la media hasta cubrir el talón.

Ponerse la media
5. Sube la media deslizándola sobre sí misma, a pequeños tramos hasta la rodilla.
6. Levántate y, ya de pie, termina de ponerte la media, acompañándola lentamente para que quede bastante tensa.

Subirse la media

Para colocar la media en la otra pierna, vuelve a sentarte y procede de la misma manera.

Cuida tus medias para una mayor durabilidad

Las medias de compresión terapéuticas son un producto sanitario que usado correctamente y a diario te ayudarán a aliviar los síntomas y a retrasar el avance de la enfermedad, por eso es importante que las cuides correctamente para que te sean de utilidad el mayor tiempo posible. Sigue los siguientes consejos y tus medias de compresión te durarán mucho más tiempo:

  • Lavar antes del primer uso para eliminar posibles restos químicos del proceso de fabricación y para que el tejido sea más dúctil.
  • Lavar cada 1 o al menos 2 días de uso.
  • Lávalas a mano con jabón líquido para ropa delicada y sin suavizante. Consulta los consejos de lavado en el envoltorio de tus medias ya que algunas pueden lavarse a máquina con programas para prendas delicados.
  • Dejar secar al aire sin exponer directamente al sol u otras fuentes de calor como los radiadores. No las tiendas al sol.

Tanto si padeces Insuficiencia Venosa Crónica como si tienes factores de riesgo, utilizar unas medias de compresión adecuadas y darte masajes en las piernas con geles te ayudará a mejorar la circulación. ¿A qué esperas para probarlo? Tus piernas lo notarán enseguida y tú podrás seguir con tu ritmo de vida durante mucho más tiempo.


Fuentes:



*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.