Órtesis: ¿qué tipo de tejido es más adecuado para cada patología y actividad?

¿SABÍAS QUÉ?
Por Equipo Farmalastic
Quizás la palabra órtesis no te resulte demasiado familiar, pero si, en cambio, hablamos de muñequeras, tobilleras o rodilleras, seguro que sabes de qué hablamos.

Las órtesis son productos ortopédicos usados temporalmente para sostener, alinear o corregir deformidades y mejorar la función del aparato locomotor. Así, es muy frecuente que el traumatólogo nos las recomiende si hemos sufrido un esguince, una torcedura u otra dolencia en alguna articulación. Sin embargo, no todas las órtesis son iguales, ni están fabricadas con los mismos tejidos, de modo que es importante saber cuál es la más indicada para nuestra lesión y cómo hacer un buen mantenimiento de este producto para que nos dure el mayor tiempo posible sin que pierda su eficacia terapéutica. En este artículo te explicaremos qué es una órtesis y cómo funciona, los varios tipos que existen en el mercado y cómo tener un buen cuidado de ellas para que no se estropeen y nos ayuden a recuperarnos de la lesión cuanto antes.

Nociones basicas: qué es una órtesis y cómo funciona 

Tal como hemos comentado anteriormente, una órtesis es un dispositivo de tipo externo (es decir, que se coloca en el exterior del cuerpo, a diferencia de una prótesis, que se inserta dentro del organismo en una intervención quirúrgica) y se utiliza durante un tiempo concreto para sostener, alinear o corregir deformidades y mejorar la función del aparato locomotor. ¿Y cómo funciona? Pues tiene dos mecanismos de acción: por un lado, limita la movilidad en distintos grados (sujetando, estabilizando o inmovilizando la articulación) y, por el otro, produce un efecto térmico (calor) que, a su vez, causa vasodilatación, relajación de la musculatura y un efecto analgésico.


A lo largo de los años, estos productos han ido evolucionando, desde una única órtesis tubular de tejido elástico hasta la actualidad, en la que encontramos una gama diversificada de productos de distintos materiales adecuada a cada patología y necesidades de los pacientes. A continuación, analizaremos el abanico de órtesis disponible en el mercado actualmente:
  • tejidos elásticos compresivos: ligeras y discretas, se trata de prendas de diseño tubular que permiten una óptima compresión. Ofrecen un sistema de tallaje por contornos para lograr un mejor ajuste anatómico
  • tejidos de última generación: prendas que ofrecen una compresión evolutiva y personalizada gracias a su diseño envolvente, que facilita su colocación. Se trata de órtesis de talla única atractivas y muy confortables
  • tejidos de neopreno: de talla única, son prendas de compresión térmica graduable con diseño envolvente para facilitar su colocación. Estos tejidos se caracterizan porque hacen un efecto pantalla que retiene el calor corporal y absorben rápidamente el sudor gracias al sistema quick dry.

Niveles terapéuticos

Como hemos comentado con anterioridad, si bien unos años atrás existía una sola órtesis que se empleaba para todos los usos, actualmente la gama de productos se ha ampliado de forma notable y encontramos órtesis con cuatro niveles terapéuticos:

  • sujeción: órtesis que aportan sensación de seguridad. Funcionan de la siguiente manera: cómo actúan conteniendo el movimiento de la articulación, hacen que el cerebro sepa en qué posición exacta se encuentra esa parte del cuerpo y esto aporta bienestar al paciente. Están indicadas en caso de patologías crónicas (primeros estadios), molestias breves y procesos de recuperación
  • estabilización: órtesis que llevan la articulación a la posición de reposo. Su mecanismo de acción hace que la articulación vuelva a su posición natural, aliviando el dolor al evitar las tensiones derivadas de su deformación. Se recomiendan en caso de patologías crónicas (primeros estadios), molestias moderadas y procesos de recuperación
  • inmovilización: órtesis que limitan el movimiento de la articulación que provoca dolor. Están indicadas en caso de patologías crónicas (estadios avanzados) y episodios de dolor agudo
  • efecto térmico: órtesis que aportan calor térmico local. Al activar los receptores nerviosos del calor, bloquean los receptores del dolor y relajan la musculatura, aliviando las molestias y provocando sensación de bienestar. Se aconseja usarlas de forma preventiva.

Uso de la órtesis

Hemos visto qué tipos de tejidos componen las órtesis y los niveles terapéuticos que ofrecen, pero, ¿cómo se combinan unos y otros?, ¿cómo podemos saber qué tipo de órtesis y nivel terapéutico necesitamos según nuestras necesidades? Principalmente, la situación en que nos encontremos determinará el tipo de producto a utilizar:

  • sujeción, estabilización o inmovilización de la articulación: si tenemos que sujetar, estabilizar o inmovilizar la articulación (debido a patologías crónicas, molestias leves o moderadas u otras situaciones), lo más recomendable será usar las órtesis de tejidos elásticos compresivos y los de última generación. En concreto, los tejidos elásticos compresivos se recomiendan en caso de usos puntuales y actividades moderadas, mientras que los tejidos de última generación están más enfocados a largas horas de uso y grandes esfuerzos articulares
  • efecto térmico y relajante de la musculatura: si, en cambio, lo que buscamos es relajar la musculatura gracias al calor (ya sea a causa de sobreesfuerzos, actividades deportivas o en situaciones puntuales), los tejidos de neopreno son los más adecuados.

Lavado y cuidado de tus órtesis

Del mismo modo que tenemos cuidado de la ropa que llevamos, también debemos tenerlo de estos productos. Si bien los materiales de las órtesis no son muy delicados, igualmente es importante hacer un buen mantenimiento de ellas y saber cómo lavarlas. Pero, ¿cómo hay que lavar las rodilleras de neopreno?, ¿y las órtesis elásticas de compresión?, ¿es distinto en uno y otro caso?

A continuación, repasaremos las consideraciones que hay que tener en cuenta para hacer un buen mantenimiento de las órtesis:
  • lavado: para lavar estos productos habrá que hacerlo a mano, no a máquina, con jabón neutro y agua tibia (30°). Los velcros deben pegarse entre sí para que no se adhieran al tejido y lo deterioren. También hay que aclararlos y escurrirlos bien, ya que, de lo contrario, los residuos de detergente pueden irritar la piel y deteriorar la órtesis. Nunca deben utilizarse pomadas, líquidos disolventes o alcohol para eliminar manchas, ya que podrían estropearlas, y también hay que intentar que no entren en contacto con cremas o aceites para que las fibras no se deterioren y se vuelvan menos elásticas
  • secado: no lavar en seco ni utilizar secadora. Si las órtesis están muy mojadas, es importante absorber el exceso de humedad con una toalla seca y dejarlas secar al aire libre, sin exponerlas al sol directamente, a radiadores u a otras fuentes de calor
  • planchado: estos productos no deben plancharse ya que el calor de la plancha los estropearía.

En resumen, en este artículo hemos analizado los distintos tipos de órtesis que hay actualmente en el mercado, los tejidos con que están fabricadas y para qué patologías y actividades se recomienda usarlas. A grandes rasgos, si tenemos que sujetar, estabilizar o inmovilizar la articulación, necesitaremos órtesis de tejidos elásticos compresivos o de última generación, mientras que si buscamos relajar la musculatura y aliviar el dolor muscular con calor local, las órtesis más indicadas serán las de neopreno. Para que estos productos ejerzan el efecto terapéutico para el que están diseñados, será muy importante hacer un buen mantenimiento de ellos y poner mucha atención a aspectos como el lavado, el secado y el uso de detergentes, entre otros.


Fuentes:

Información y estudios internos de Farmalastic

 

*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.


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